domingo, 4 de noviembre de 2012

#8N: Una jornada para resistir y reflexionar.



Para el jueves próximo se ha convocado a una nueva marcha de protesta en contra de varias acciones de gobierno, y entre ellas se incluyen los controles cambiaros, la inseguridad, la restricción de la libertad de expresión, la persecución de jueces, la falta de respecto a los demás poderes de la república, la corrupción, etc. Como ciudadano adheriré y participaré de esta marcha, porque creo que este gobierno ha logrado llevar hasta el límite la degradación institucional y, sin exagerar, ha asestado golpes mortales a la República. Podrá haber un gobierno elegido democráticamente, pero sin los límites y contralores del sistema republicano sólo se convierte en una dictadura de las mayorías sin el más mínimo respeto por las minorías disidentes.  Ante el actual estado de cosas el silencio es cómplice y la resistencia un deber ineludible.

Pero más allá de lo señalado anteriormente y que creo será compartido por todo aquel que adhiera a esta jornada, me gustaría señalar que no sólo debe ser una jornada de protesta/resistencia, sino que también debe ser una jornada de profunda reflexión. El haber llegado al presente estado de las cosas refleja una responsabilidad colectiva ineludible. Hemos llegado hasta este punto como sociedad tanto por nuestras acciones como por nuestras omisiones, por lo tanto, debemos asumir la responsabilidad de lo que nos pasa, asumir su resultado como propio y a vez ejercer el deber de resistencia. Resistir a las acciones del gobierno, pero asumir como sociedad que tanto el actual como los anteriores gobiernos fueron elegidos por la mayoría, logrando en muchas ocasiones grandes niveles de adhesión social. Ya lo dijo Dostoievski: «Todos nosotros somos responsables de todo y de todos ante todos, y yo más que todos los demás».

Finalmente, y respecto a la corrupción que se le imputa a este gobierno como a tantos otros y en distintos niveles, creo que es necesario asumir nuevamente la realidad de que los políticos no son extraterrestres, y que no son más que el reflejo de la sociedad que gobiernan.  Erich Fromm, en “El Humanismo como utopía real” nos señala: “en el adentro del hombre, habitan los dioses, habitan las sombras, habita la luz, el universo primitivo, la humanidad está adentro. Con sus luces y sus sombras.” Esta reflexión de Fromm nos invita a hacernos cargo, a mirarnos interiormente para descubrir que también tenemos esas fallas que señalamos en los demás. No existen gobiernos corruptos en sociedades con fuertes valores morales y éticos. Tenemos los gobernantes que hemos elegido, y han ocupado los espacios que hemos dejado vacíos, así como vaciamos el espacio público para refugiarnos en nuestras burbujas privadas de consumismo y exitismo. Si queremos recuperar la república y fundarla en valores es necesario en gran revuelta interior. Deberemos plantearnos el desafío de cambiar para formar una nueva sociedad, basada en un nuevo pacto social.

La protesta y la resistencia como primer paso a la salida del presente estado de anomia son necesarios, pero de nada servirán si no estamos dispuestos a rever nuestra historia, personal y colectiva, para trabajar nuestros errores y poder así salir como sociedad hacia la construcción de una república basada en valores. El #8N será un paso, restará establecer hacia donde queremos ir y si estamos dispuestos a hacer el esfuerzo necesario para conseguirlo. Cada crisis es una oportunidad. Deberemos elegir, si damos un salto al futuro o una vuelta al pasado.